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Teólogo de la liberación propone despenalizar el aborto en América Latina

Castro y Frei Betto

Según la conocida agencia ACI Prensa, uno de los promotores de la teología de la liberación, el fraile dominico brasileño Frei Betto “que se hizo muy conocido a partir de su acalorada defensa de Fidel Castro” propuso despenalizar el aborto en América Latina, alegando que “la defensa de la vida sólo tendría sentido en un mundo ideal“.

La noticia se refiere a la publicación por la agencia ALAI de la columna “Aborto: Por una legislación en defensa de la vida“, firmada por el citado ˜teólogo”, en la que éste lamenta “las dificultades que la Iglesia Católica impone“ a la discusión sobre el aborto.

Frei Betto sostiene, contra las enseñanzas de la Iglesia que la posición Castro libro Frei Bettocatólica a respecto del aborto “permanece abierta“ pues, según él, “a lo largo de la historia la Iglesia nunca llegó a una postura unánime y definitiva. Osciló “dice” entre condenarlo radicalmente o admitirlo en ciertas fases de la gestación“ y que “hasta hoy ni la ciencia ni la teología tienen la respuesta exacta“ sobre “en qué momento el feto puede ser considerado ser humano“.

En buenas cuentas Frei Betto niega lo evidente, que es la oposición permanente y total de la Iglesia a la práctica del aborto. Y propicia que, no estando definido el momento a partir del cual el feto ya es un ser humano, hay que actuar como si se tuviese certeza de que no lo es. Es interesante notar que estas declaraciones del religioso brasileño son hechas en el momento en que las fuerzas de izquierda intentan imponer el aborto en varias naciones del Continente.

Dejando de lado las normas del Código de Derecho Canónico y las enseñanzas del Catecismo de la Iglesia, de la Encíclica Evangelium Vitae y de muchos otros documentos pontificios, el fraile basa sus afirmaciones en los escritos de teólogos y moralistas como Bernhard Haering y el obispo francés Duchene, ambos desautorizados por la Santa Sede.

Tomando las enseñanzas de la Iglesia como una opinión más, sostiene que “Roma está contra la despenalización del aborto basándose en el principio de que no se puede legalizar algo que es ilegítimo e inmoral: la supresión voluntaria de una vida humana“. “Sin embargo “dice” la historia demuestra que no siempre la Iglesia lo aplicó con el mismo rigor a otras esferas, pues defiende la legitimidad de la ˜guerra justa” y de la revolución popular en caso de tiranía prolongada e inamovible por otros medios. Se trata del principio tomista del mal menor. Y en muchos países la Iglesia aprobó la pena de muerte para los criminales“.

Como se ve, el pseudo teólogo perdió toda noción de la doctrina católica y del sentido común, confundiendo cosas totalmente distintas: una que es la práctica activa de un crimen contra un inocente, como es el aborto; y otra es el efecto indirecto de un acto lícito, como es la muerte de soldados en una guerra en defensa de la soberanía o la pena capital dictada en la administración de justicia en casos muy excepcionales. Eso, si se descarta otra posibilidad: que simplemente haga alegatos absurdos como éstos sólo para mostrar lo poco que le importa lo que enseña la Iglesia.

El teólogo liberacionista, aunque dice compartir la “opinión“ de que “desde la fecundación ya hay una vida con destino humano“, pide que el debate no llegue “al moralismo intolerante, que ignora el drama de mujeres que optan por el aborto por razones que no son de mero egoísmo o conveniencia social“.

Es decir, sus declaraciones equivalen a proponer que se olvide la Moral y a los bebés-víctimas, bajo pretexto de compasión por las madres que no los quieren.

Más aún, Frei Betto apoya el gastado alegato de que sería necesario despenalizar el aborto para evitar su práctica clandestina, planteando que su legalización sería “una legislación a favor de la vida“ que “haría surgir este problema humano de entre las sombras para ser tratado adecuadamente a la luz del derecho, de la moral y de la responsabilidad social del poder público” (sic).

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28/05/2007 | Por | Categoría: Aborto

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