Comparta

Goethe y la catedral de Estrasburgo

El hombre de pensamiento es sobre todo un observador inteligente de la realidad. La finalidad del estudio es meramente demostrativa. (Plinio Corrêa de Oliveira)

Goethe [1] cuenta en sus memorias que, estando en Estrasburgo, analizó detenidamente la torre de la catedral y encontró que faltaba algo. Después de mucho analizar, llegó a la conclusión de que en los ángulos de la torre, deberían ser colocados cuatro pequeños torreones, de tal y cual modo, para que ella quedase enteramente bonita.

En la misma estadía en Estrasburgo fue invitado a una reunión social en una casa de familia, justo en frente de la catedral. Discurriendo la conversación sobre ésta, él comentó que la torre debería tener cuatro pequeños torreones, “Así, así, así” (y describió como él los concebía). Un hombre anciano y muy apagado se le acercó y le dijo:

‒ “¿Cómo sabe Usted eso?”

‒ “Es que yo analicé la torre y formé la idea de que eran necesarios los cuatro torreones para completarla”.

‒ “Pues yo soy el conservador del museo de la catedral y nada sabíamos de ellos. Pero días atrás encontramos una planta del tiempo de la construcción y vimos que el arquitecto tenía la intención de colocar esos torreones. Si Usted quiere, pase por allí mañana, que yo le muestro la planta”.

Goethe aceptó la invitación y encontró el diseño exactamente como él lo había imaginado.

[1] Johann Wolfgang von Goethe (1749‒1832). En palabras de George Eliot (1819-1880) fue «el más grande hombre de letras alemán… y el último verdadero hombre universal que caminó sobre la tierra».

Print Friendly, PDF & Email
12/12/2017 | Por | Categoría: Formación Católica
Tags: , , , ,

Deje su comentario