Compromiso de los católicos en la vida pública
RESUMEN
16 de Enero de 2003
La Santa Sede publicó el jueves 16 de enero una «Nota doctrinal» en la que ilustra los principios fundamentales que deben orientar el compromiso de los católicos, y afronta «algunos puntos críticos» del debate cultural y político actual. Firman el documento el Cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y el Arzobispo Tarcisio Bertone, S.D.B., Secretario”.
A continuación transcribimos, a modo de resumen, los textos más destacados del presente documento.
- RESUMEN
- 1.- «los fieles laicos de ningún modo pueden abdicar de la participación en la “política”.
- 2. Graves peligros de tendencias culturales marcadas por el relativismo.
- 3.- Disentir de una concepción del pluralismo en clave de relativismo moral
- 4.- Los católicos están obligados a seguir la ley moral.
- 5.- No está permitido apoyar leyes contrarias a la moral con el propio voto.
- 6.- Tampoco a los partidos que las propugnan
- 7.- Compromiso anti aborto.
- 8.- Rechazo al divorcio y a la legalización de uniones homosexuales.
- 9.- Principios que son válidos para todos
- 10.- No existe la autonomía en materia de enseñanza moral de la Iglesia.
- 11.- No puede haber dos vidas paralelas: la “espiritual” y la “temporal”.
- 12.- Prohibir esta unidad de acción y pensamiento de los católicos es un laicismo tolerante.
- 13.- Organizaciones de inspiración católica contrarían enseñanza de la Iglesia.
- 14.- La fe en Jesucristo exige entregarse en la construcción de una cultura católica.
- 15. No existe auténtica libertad sin la verdad.
- 16.- La coherencia entre fe y vida obliga al más perfecto cumplimiento de las tareas temporales.
Los subtítulos son nuestros.
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”La Congregación para la Doctrina de la Fe, oído el parecer del Pontificio Consejo para los Laicos, ha estimado oportuno publicar la presente Nota doctrinal sobre algunas cuestiones relativas al compromiso y la conducta de los católicos en la vida política. La Nota se dirige a los Obispos de la Iglesia Católica y, de especial modo, a los políticos católicos y a todos los fieles laicos llamados a la participación en la vida pública y política en las sociedades democráticas.
1.- «los fieles laicos de ningún modo pueden abdicar de la participación en la “política”.
”El compromiso del cristiano en el mundo, en dos mil años de historia, se ha expresado en diferentes modos. Uno de ellos ha sido el de la participación en la acción política” .Entre ellos, Santo Tomás Moro, proclamado Patrón de los Gobernantes y Políticos, que supo testimoniar hasta el martirio la «inalienable dignidad de la conciencia». Aunque sometido a diversas formas de presión psicológica, rechazó toda componenda afirmó con su vida y su muerte que «el hombre no se puede separar de Dios, ni la política de la moral».
«Los fieles laicos de ningún modo pueden abdicar de la participación en la “política” es decir, en la multiforme y variada acción económica, social, legislativa, administrativa y cultural, destinada a promover orgánica e institucionalmente el bien común»,
2. Graves peligros de tendencias culturales marcadas por el relativismo.
” La sociedad civil se encuentra hoy dentro de un complejo proceso cultural que marca el fin de una época y la incertidumbre por la nueva que emerge al horizonte. Junto a ello, no es posible callar, por otra parte, sobre los graves peligros hacia los que algunas tendencias culturales tratan de orientar las legislaciones y, por consiguiente, los comportamientos de las futuras generaciones.
Se puede verificar hoy un cierto relativismo cultural, que se hace evidente en la teorización y defensa del pluralismo ético, que determina la decadencia y disolución de la razón y los principios de la ley moral natural. Desafortunadamente, como consecuencia de esta tendencia, no es extraño hallar en declaraciones públicas afirmaciones según las cuales tal pluralismo ético es la condición de posibilidad de la democracia¨. Al mismo tiempo, invocando engañosamente la tolerancia, se pide a una buena parte de los ciudadanos “ incluidos los católicos “ que renuncien a contribuir a la vida social y política de sus propios Países, según la concepción de la persona y del bien común que consideran humanamente verdadera y justa, a través de los medios lícitos que el orden jurídico democrático pone a disposición de todos los miembros de la comunidad política. La historia del siglo XX es prueba suficiente de que la razón está de la parte de aquellos ciudadanos que consideran falsa la tesis relativista, según la cual no existe una norma moral, arraigada en la naturaleza misma del ser humano, a cuyo juicio se tiene que someter toda concepción del hombre, del bien común y del Estado.
22 ene 2003 | por Acción Familia | Tema: Política y valoresInscríbase para recibir nuestra Newsletter
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