Comparta

Cardenal Zen: Vaticano debe ser más estricto con China

Print Friendly, PDF & Email

Roma — El Cardenal Joseph Zen Ze-kiun, Obispo Emérito de Hong Kong, señaló que la política reciente del Vaticano para lidiar con China ha fracasado y por lo tanto la Iglesia debe ser ahora más estricta.

Católicos chinos sufren una terrible persecución

En declaraciones a ACI Prensa en Roma el 10 de febrero, el Purpurado chino señaló que “en algunos puntos no podemos comprometernos, como en el de la naturaleza de la Iglesia que ha sido establecida por Jesucristo”. “Así que, después de un bien intencionado intento de ir en otra dirección, ahora vemos el fracaso de haberlo hecho así. Creo que es momento de volver a la dirección establecida por el Santo Padre”.

El Papa Benedicto XVI escribió una carta a los católicos de China en 2007, a la que los fieles tienen aún difícil acceso, en la que señala que “no puede negarse las graves limitaciones que persisten y que tocan el corazón de la fe y que, en cierto grado, sofocan la actividad pastoral”. El Santo Padre también criticó al gobierno por no respetar el derecho de la Iglesia a designar a sus obispos.

Pese al enérgico tono de la carta, el Cardenal Zen considera que en vez de lo propuesto allí, la Congregación para la Evangelización de los Pueblos en el Vaticano ha seguido una política de “compromiso” con el gobierno chino.

Luego de mucha —diría excesiva— aquiescencia de la Santa Sede, el gobierno chino ha mostrado no tener voluntad de respetar la naturaleza esencial de la Iglesia Católica, como pacíficamente es aceptada en todo el mundo civilizado”, escribió el Cardenal en un artículo publico en Asia News el 8 de febrero.

El Cardenal recuerda que ha habido cinco ordenaciones episcopales sin la aprobación del Vaticano desde noviembre de 2010 y afirma que “el gobierno chino ha mostrado así que no tiene intención de cambiar sus políticas religiosas”.

“Enfrentada con tales actos de desafío, que traicionan su sincero deseo de diálogo, la única opción de la Santa Sede es volver a una posición clara”.

El Cardenal Zen considera que el Vaticano había previamente tomado una postura estricta con China hasta que el Cardenal Ivan Dias asumió la Congregación para la Evangelización de los Pueblos en 2006. El Purpurado se retiró del puesto el año pasado al alcanzar los 75 años, edad de retiro de los obispos.

Antes de la congregación, el Cardenal Dias estuvo varios años en la Secretaría de Estado del Vaticano, en donde fue responsable de la relaciones con el bloque comunista de los países de Europa del Este durante la guerra fría.

Para el Cardenal Zen, estos años le dieron al Cardenal Dias la “experiencia de haber trabajado con el Cardenal Casaroli” quien fue el Secretario de Estado entre 1979 y 1990.

Desafortunadamente esto, que podría haber sido una fortaleza, se convirtió en una limitación, ya que él creía que la Ostpolitik del famoso Cardenal (Casaroli) había hecho milagros en los países comunistas de Europa del Este, aunque es bien sabido que al menos el Papa Juan Pablo II y el Cardenal (polaco) Wyszynski no compartían la misma opinión”.

La Ostpolitik era una aproximación diplomática que buscaba el compromiso antes que una confrontación con el bloque comunista soviético.

El Cardenal Zen consideró que una “estrategia de compromiso” similar se aplica ahora a las relaciones con China, en donde “la resistencia al excesivo poder de un gobierno absolutista” por parte de la Iglesia es desestimada como “inútil”.

Pero los resultados han sido desastrosos, dijo y comentó que “la comunidad (católica) clandestina que una vez floreció tan bien, ahora corre el riesgo de morir de frustración y desaliento” por el hecho de estar siendo “descuidada y considerada inconveniente por la Santa Sede”.

Mientras tanto, esta política “excesivamente complaciente no ha obtenido la deseada reciprocidad del Gobierno”.

Por lo tanto la “procrastinación ya no es más una opción”, escribió el Cardenal Zen, quien considera que “una situación en la que ambos ganen” basada en el compromiso, ya no es posible, incluso si eso significa que la Asociación Católica Patriótica China, creada y controlada por el gobierno, vaya completamente hacia el cisma.

“Creo que es tiempo de que enfrentemos la pregunta principal sobre qué es la Iglesia Católica”, dijo el Cardenal a ACI Prensa. “Si quieren tener una iglesia nacional e independiente, que la tengan, pero que no se llame católica”.

El Cardenal Zen también criticó la decisión del movimiento laical italiano San Egidio de invitar al Obispo de Nanchang a una conferencia en Alemania en 2011, pese al hecho de que este Prelado había participado recientemente en una ordenación ilícita.

“Invitar obispos que se han comprometido en actos que son objetivamente destructivos para la unidad de la Iglesia a encuentros en el extranjero me parece muy inconveniente”.

China permite el culto católico únicamente a la Asociación Patriótica Católica China, subalterna del Partido Comunista de China, y rechaza la autoridad del Vaticano para nombrar obispos o gobernarlos. La Iglesia Católica fiel al Papa no es completamente clandestina; aunque es asediada constantemente.

Fuente: ACI, miércoles, 15 febrero 2012

Comparta con sus amigos
22/02/2012 | Por | Categoría: Crisis de la Iglesia
Tags: , , , , , , ,

Deje su comentario